La Realidad Virtual al servicio del Bienestar (RVB). Well-Being's Virtual Reality (WBVR)

Juan A. Guerrero Ortiz

Responsable de Proyectos I+D+I, Sistemas Humatimáticos. España.

Resumen

Reflexiones acerca del concepto de “Sistemas Humatimáticos”, la compatibilidad entre los dispositivos electrónicos y la sencillez de su uso al servicio del bienestar ciudadano.


¿Quien no ha oído hablar de los nuevos terminales “inteligentes”?, ¿O de que tal o cual aparato es de tecnología “punta”, o bien que cada vez los electrodomésticos son más automáticos que nunca, y que funcionan tan solo con apretar un botón?

Continuamente estamos asistiendo a una espiral (aparentemente sin fin), de nuevos adelantos y avances tecnológicos: nuevo instrumental para la medicina (“scanner” corporal, analizadores de ADN [Ácido DesoxirriboNucleíco], cirugía asistida…); para automoción (navegadores, sistemas “inteligentes” orientados a la seguridad, dispositivos de reconocimiento de voz…); en telecomunicaciones (móviles “inteligentes”, portátiles con conectividad inalámbrica, voz sobre IP [Internet Protocol]…), y en otros tantos dispositivos de uso común en los diferentes sectores de la vida Social, Empresarial, Universitaria, así como en los diferentes Organismos Públicos.

Solo un pequeño problema: ¿Vienen todos con un manual “bien traducido”, o al menos que sea fácil de entender sin ser ingeniero de telecomunicaciones o similar?

Básicamente, cada vez (y a modo de ejemplo), salen nuevos modelos de teléfonos móviles, donde además de poder hablar; “cantan”, “cacarean”, “video-llaman”, “juegan contigo”…¡y te ganan!

Se trata de una generación de dispositivos diseñada supuestamente para la nueva Sociedad del siglo XXI (me refiero a la de mi sobrina, que está aun empezando: a aprender a leer, a comer “como las persona mayores”, y que ya habla por móvil con su abuela, y se ve en la televisión de plasma a través de la grabación en memoria SD/MMC [Secure Digital /Multimedia Memory Card] de la cámara de vídeo de sus papás…).

¡Vamos que cuando mi sobrina tenga mi edad, tendrá que volver a leerse (si nadie lo remedia…), los nuevos manuales de los equipos o dispositivos que estén en el mercado por entonces!

Por tanto, urge un ¡STOP!

El concepto de “Sistemas Humatimáticos”, cuyos primeros planteamientos surgen por primera vez en Octubre de 1984 (durante el comienzo de mis estudios en la E.U.I.T. Telecomunicación, Universidad Politécnica de Madrid), y cuya reciente implementación es de Febrero de 2006, trata de divulgar que existe una fórmula totalmente compatible entre los avances tecnológicos más sofisticados (del mercado actual y futuro), y la extrema sencillez en el uso de todo aquel que los necesite para su trabajo, entretenimiento o necesidad (ya sea por enfermedad o requerimiento médico), y en definitiva al servicio del Bienestar Ciudadano.

“La Tecnología al servicio de la Sociedad”, lejos de quedarse en una frase rimbombante, trata de recordar que la máquina en sus inicios se generó con la idea de ayudar a la Sociedad en la ejecución de todas y cada una sus actividades, especialmente en aquellos trabajos penosos, duros o repetitivos. Y aunque actualmente muchos de nuestros aparatos “domésticos” parecen ser “esclavos” de nuestra voluntad y necesidades: ¡CUIDADO!, muy probablemente ya estemos a la par en cuanto a “esclavitudes”, e incluso algunos (aseguran sociólogos y psicólogos), ya pueden estar empezando a producir “dependencias”.

No, no pretendo que volvamos a la Edad de piedra… ¡Estamos en el siglo XXI y tenemos que estar orgullosos de ello!

Lo queramos o no, la Tecnología y sus avances, están revolucionando nuestro Mundo. Como siempre, en ocasiones para bien, y en otras muchas para regular quiero pensar…Por todo ello, ¡sigamos adelante!

Tan solo con una pequeña pero indispensable variación: Que la Ingeniería no descuide el interfaz Hombre-máquina a la hora de diseñar e implementar los nuevos prototipos, contribuyendo así a alcanzar el verdadero Bienestar Ciudadano.

Para ello, dos especificaciones suficientes y necesarias, para alcanzar la “Virtual Reality Well-Being” (VRWB):

1. La normal comunicación entre el usuario y el dispositivo o sistema: Ya sea a través de cualquiera de los sentidos del ser humano (vista, oído, tacto, olfato y gusto) en todas sus posibles acepciones presentes y futuras.

Sentido Hombre Dispositivo
Oído Voz Micrófonos*
Vista Imagen Cámaras de vídeo*
Tacto Tacto Sensores*
Olfato Olor Sintetizadores de olor*
Gusto Sabor Detectores de PH*

* U otros dispositivos equivalentes


2. El entendimiento entre el usuario y el dispositivo o sistema

Es decir, que dicho dispositivo o sistema disponga de la “inteligencia” necesaria (entendiendo por “inteligencia”, aquel nivel de funcionamiento que toma decisiones en función del principio orden-acción, ya sea electrónica, físico-orgánica o cualquier otra manifestación de la misma desde el día de hoy en adelante), con el fin de que se complete el correcto funcionamiento, según lo solicitado por el demandante, de la orden o acciones necesarias para su ejecución.

Actualmente, contamos con la Realidad Virtual (RV) para poder conseguir estos objetivos. La realidad virtual es básicamente, una representación de la realidad mediante medios electrónicos, los cuales producen la sensación, en el usuario, de estar en una situación real en la que podemos interactuar con el entorno y donde el objeto del 3D en Internet consiste en conseguir que la comunicación hombre-máquina sea amigable y lo más natural posible.

Por lo que uno de los sellos distintivos de la realidad virtual informática es la posibilidad de interacción. El sujeto ya no se encuentra en una posición pasiva, puede moverse por el entorno e interactuar con él de diferentes maneras.

Dentro de las posibilidades de la realidad virtual, encontramos como la más destacada la capacidad que proporciona el poder configurar entornos cuyas propiedades van más allá de la realidad. Esta característica de la realidad virtual es especialmente útil para mejorar la percepción de autoeficacia y para promover la generalización de los aprendizajes.

La estrategia a seguir por tanto, podría ser avanzar en el grado de realismo de los entornos a medida que progresa la terapia. En las sesiones iniciales: entornos esquemáticos, y en sesiones posteriores se incrementaría el grado de detalle y el realismo de las escenas con la finalidad de favorecer la trasferencia del aprendizaje a las situaciones reales.

Las ventajas que ofrece la RV respecto a otros procedimientos son muchas:

  • Ofrece un mayor grado de privacidad que la exposición en vivo
  • El coste es menor al no ser necesarias operaciones “logísticas”
  • Permite llevar a cabo tratamientos sobre dependientes en los que no es posible o muy difícil aplicar exposición en vivo y que tampoco disponen de capacidades que hagan posible realizar una exposición imaginaria
  • Proporciona mayor control de los parámetros de la situación, con lo cual es posible aislar o resaltar aquellas dimensiones ambientales clínicamente significativas para el dependiente
  • Permite crear situaciones que van más allá de lo que se puede encontrar en la propia realidad
  • Facilita el autoentrenamiento y el sobreaprendizaje
  • Permite al terapeuta ver en cada momento lo mismo que el dependiente está viendo, lo que facilita localizar las dimensiones situacionales para cada caso y trastorno
  • Es posible diseñar “a medida” las jerarquías de exposición, con lo que el dependiente puede exponerse a todas las situaciones posibles
  • Es segura, por cuanto terapeuta y dependiente controlan en todo momento lo que ocurre
  • Se trata de una actividad que en gran medida es dirigida por el propio dependiente

El futuro por tanto de la realidad virtual como técnica de intervención para todo tipo de individuos dependientes evolucionará, en criterio de Sistemas Humatimáticos, hacia la Well-Being’s Virtual Reality (WBVR): “La Realidad Virtual al servicio del Bienestar” (RVB).

Bibliografía:

  1. Gutiérrez, J., y Quintana, J. Internet y Psicología. Armario de Psicología, 2001; 32 (2), 3-12
  2. Riva G (ed.). Virtual Reality in Neuro-Psycho-Physiology. Amsterdam. IOS Press; 1997.
  3. Intervención de la Consejera de Salud de la Junta de Andalucía, Doña. Mª Jesús Montero (Sevilla, 03-04-2006)


¿Cómo citar este artículo?